lunes, 29 de noviembre de 2010

Enfermedades por contaminación del agua y alimentos



El gua y los alimentos contaminados pueden producirnos diferentes enfermedades


     En las comunidades rurales y urbano-marginales de Latinoamérica, más de la mitad de las enfermedades y de las muertes que ocurren en la primera infancia tienen como causa principal los microorganismos transmitidos a través de la ingestión de agua o de alimentos contaminados. Estas enfermedades pueden clasificarse en dos tipos:
  • Infecciones alimentarias: aquellas causadas directamente por los microorganismos, como por ejemplo las amibiasis o la salmoneiosis.
  • Intoxicaciones alimentarias: las causadas por las toxinas producidas por los microorganismos, como por ejemplo el botulismo o la intoxicación producida por estafilococos.
Las condiciones en las que se favorece la aparición de estas enfermedades muchas y variadas. Los microorganismos causantes de las enfermedades pueden entrar a nuestro cuerpo por varias vías, como la boca y los pies descalzos. Cuando salen lo hacen también por la boca y nariz, así como por las excretas, es decir, heces y orina. Si una persona está infectada, los microorganismos o sus huevos salen por las excretas, Estas infectan las aguas y suelos, pasan a otros organismos, denominados vectores de transmisión (moscas, mosquitos o cucarachas, entre otros), desde los cuales vuelven al hombre.
No practicar hábitos higiénicos, tanto a nivel personal como en la manipulación del agua y los alimentos, es la principal causa de la aparición de estas enfermedades.
Medidas para prevenir enfermedades transmitidas por el agua o alimentos contaminados.

La higiene personal
La principal norma a aplicar en este caso es mantener unos hábitos de higiene personal, entre ellos el lavarse las manos con agua y jabón en los siguientes casos:
  • Después de ir al baño.
  • Antes y después de limpiar a enfermos y/o niños.
  • Antes y después de dar de comer a un niño.
  • Antes de preparar la comida y de comer.
  • Estado de conservación de los alimentos
Es importante saber reconocer cuando los alimentos están en buen estado, por que de esos depende nuestra salud. Los alimentos naturales no se deben comprar estén demasiados maduros, marchitos o con mal aspecto y/o tengan olores desagradables. En cuanto a los alimentos industrializados, evitaremos comprarlos cuando tengan la fecha de vencimiento pasado, vengan en bolsas o cajas rotas y/o los envases estén abollados, abombados u oxidados.
Una vez los alimentos se han preparado, no debe pasar mucho tiempo antes de que sean consumidos, y estos deben guardarse, en ese caso, bajo refrigeración. Aquellos alimentos que no requieren refrigeración deben mantenerse guardados en un lugar limpio y seco, resguardados de roedores e insectos.
  • Preparación y manipulación de los alimentos
  • Hervir el agua de consumo durante diez minutos.
  • Evitar criaderos de moscas y mosquitos en agua almacenadas.
  • Remojar en vinagre o limón por una hora las hortalizas que se van a consumir crudas.
  • Lavar bien las frutas, frotándolas.
  • Limpiar bien los utensilios de cocina con agua limpia, a ser posible hervida.
  • No consumir mariscos, moluscos o pescados crudos.
  • Cocinar bien los alimentos.
  • Mantener los alimentos fuera del alcance de los insectos, roedores y otros animales.
  • No ingerir comida en aquellos lugares que no garantizan unas buenas condiciones higiénicas.
  • Mantener la cocina bien limpia.
  • El agua contaminada
El agua es sumamente importante para el organismo, es un elemento esencial para la subsistencia de los seres vivos. Pero no siempre el agua tiene las condiciones ideales para ser consumida. El agua potable debe tener las siguientes características: carecer de sustancias orgánicas en suspensión, ser clara, incolora, inodora e insípida y debe tener un residuo salino inferior al 5%.
Aún así el agua puede contener microorganismos que producen enfermedades y que no se detectan a simple vista o por el olor o sabor. El agua, en este aspecto, se contamina fácilmente y por tanto es importantísimo tomar medidas de saneamiento, higiene y adecuada disposición de las excretas. El agua contaminada o que se presume contaminada, es sometida a una serie de análisis de control de calidad. En estos análisis se buscan aquellos microorganismos que se encuentran en las heces de los seres humanos o de los animales. La presencia de estos microorganismos indica la contaminación de esa agua. Por ello se les denomina microorganismos indicadores de contaminación fecal. Estos microorganismos pertenecen a un grupo denominado coliformes y se caracterizan por que tienen forma de bastoncillo.
El cólera, el tifus y la hepatitis infecciosa son algunas de las principales enfermedades transmitidas por bacterias que viven en el agua. Otras enfermedades son transmitidas por otros organismos que se reproducen en el agua (por lo general aguas sin movimiento, como las de los pipotes o las aguas estancadas) y que transportan estas bacterias. Algunos ejemplos de estas enfermedades son el paludismo o malaria, la enfermedad del sueño y la fiebre amarilla.

Principales síntomas de estas enfermedades.
Todas las enfermedades mencionadas en los apartados anteriores se caracterizan por una serie de síntomas que son: diarreas, deshidratación, vómitos, dolor de estómago, fiebre, dolor de cabeza, entre otros. A continuación vamos a hablar de la diarrea y la deshidratación como dos de los más importantes y peligrosos si no se tratan adecuadamente.

La diarrea
La diarrea es el síntoma principal de gran parte de las enfermedades transmitidas por agua y alimentos contaminados. Se manifiesta con deposiciones sueltas y/o acuosas. Si una persona va más de tres veces al baño en el día tiene diarrea. La diarrea en los niños puede ser peligrosa por que el niño pierde mucha agua (se deshidrata y también mucho alimento. Se debe seguir alimentando al niño aunque tenga diarrea, para evitar la desnutrición. El tipo de comidas que se recomiendan son papillas o atoles, sopas, agua de arroz, jugos, etc...
Cuando empieza la diarrea hay que dar al niño más líquidos de lo habitual, para evitar así la deshidratación.

La deshidratación
La deshidratación es la pérdida de agua y sales minerales del organismo. Tres son los signos que nos ayudan a identificar a un niño deshidratado: hace muchas deposiciones, tiene mucha sed y tiene los ojos hundidos. Para tratar la deshidratación se recomienda usar las sales de rehidratación oral, también llamadas "Sueroral". Se trata de una solución a base de agua y sales minerales, básicamente agua y azúcar que viene en unos sobrecitos individuales. Para tomarlo se disuelve un sobre en un litro de agua hervida. Esta solución se puede preparar en casa siguiendo una receta bien sencilla que consiste en disolver en un litro de agua (previamente hervida), infusión o agua de arroz, una cucharadita de sal y ocho cucharaditas de azúcar.


Lactancia materna y prevención de enfermedades en el lactante
La lactancia materna es forma de alimentación exclusiva en el niño durante los primeros seis meses de vida. La leche materna contiene proteínas, carbohidratos, vitaminas, minerales y factores inmunológicos, denominados anticuerpo, que protegen al bebé contra enfermedades infecciosas. Estos factores antiinfecciosos son de tipo antiviral, antibacteriano y antiparasitario. La lactancia materna no sólo aporta estos factores sino que además estimula el sistema inmunitario del niño.
Cuando un lactante tiene diarrea, se debe continuar su alimentación al seno, y si es posible con mayor frecuencia que antes. El niño debe "comer" para evitar la deshidratación y la desnutrición. 




Aqui les dejo unos videos relacionados con el tema
Higiene de los alimentos    
Contaminación del agua

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